domingo, 4 de junio de 2017

Palomitas

  Hace media hora aquí arriba llovía como si no hubiese mañana..y pensé, “voy a dibujar un post en directo..eso que se lleva tanto entre los blogueros de hoy.” A ver si me van a llamar Señora Bloguera por no actualizarme 😬

  La última vez que vine a limpiar el polvo ya os presenté mi nueva cocina y me temo que he de repetirme - y es que, con la lluvia es irremediable entrar corriendo allí, a escuchar y regocijarse (adoro esta palabra^^). La primera lluvia en esta casa fue un espectáculo de impresiones, en serio.

  Resulta que la ventana de la cocina, esa que ya dibujé más abajo, da a un patio interior..o mini-hueco entre paredes de vecinos, que, entre otras cosas interesantes, tiene un eco excelente y una acústica más excelente aún (y también desafortunada..según cómo se le dé a uno el falsete..). Imaginad como si cada sonido rebotara y volviera a entrar por la ventana, doblando su volumen.. El arquitecto debió pasárselo pipa. Imaginad la ventana abierta y una lluvia repentina, de esas de las gotas que caen como si alguien les diera cuerda..

  Pues desde la ventana de mi cocina, al caer esa lluvia..o cualquier otra lluvia, suena como si se hicieran palomitas. “Itas” por llamarlas por su nombre..porque suenan a palomitazas. Suena a que si abres la puerta de la cocina y te asomas, caerá sobre ti una montaña de palomitas gigantes, que crece con cada golpe de eco. Suena a maíz y a mantequilla. Y a pelis, claro. Hoy sonó como para dibujarlo de una vez. Aunque la onomatopeya de la palomita es un misterio aparte, os aseguro que su sonido en esta ventana es autentiquísimo.

  En fin, en mi casa llueven palomitas..¿que más puedo pedir?
😍
...¡Que lluevan pasteles!

jueves, 15 de diciembre de 2016

Pasta!

No pasará un año más!
Post va!

Este año hay de todo. Nuevos trabajos, nuevas amistades, nuevas habilidades (¡¡ya soy mayor!! tengo carné de conducir, tengo carné de conducir!!), nuevo coche (y el primero) con mi super L, nuevos nervios, nuevos deseos, nuevas dioptrías (Ya soy mayor II), nuevas conquistas (que no de corazones), nuevos kilos, nueva ciudad, nueva casa. Mudanzas forever. Para bien.

He aquí, mi 2016.
Pues no sé cómo afectará esto al viejo Cartoon, pero espero que, como poco, le vuelva a engrasar las tuercas, y las fuentes de horno, y la irregularidad aquella que solía tener - de compartir en algunos días de algunos meses, algunos dibujos comestibles - unos más experimentales que otros. O algún desvarío sin más..una carcajada dibujada en este lado de la pantalla, con suerte correspondida en aquel otro, en que estáis vosotros, los majos que leéis.

Hoy he dibujado este mío-gran-descubrimiento (no iba a volver con seriedad, no esperéis mejora en ese sentido).
👉Cómo limpiar el extractor de humos de la cocina, disimulando que no se es vago. Bueno, o cómo mantenerlo limpio, una vez que te has dejado las yemas de los dedos devolviéndole el color original, en el caso de que seáis como la mayoría de los mortales. Vamos, excusas para venir a contaros algo..

Y bien, aquí va.
Si ya lo habíais descubierto antes que yo, haced como si nada.. Gracias.




1. Llenar una olla de agua. Mucha agua.
2. Ponerla al fuego, esperar que hierva.
3. Echar medio paquete de pasta de colores (importante: de colores)
4. Olvidar mirar el tiempo de la pasta.
5. Al rato: acordarse.

En ese rato la cocina ha cobrado aspecto de sauna. Y al extractor sólo hay que pasarle un pañito de nada. En serio. Cae todo. Es una maravilla.
Se siente uno un excelente amo de casa.

Fin.


En realidad, podéis omitir perfectamente los pasos 2, 3 y 4... y seguir con vuestras labores después del 1. También funciona. Pero no coméis.

Dicho todo esto, ya que estoy, ¡¡os presento mi cocina!! Azul y amarilla ^^ ¡Yuhuuu!
Allá vamos, 2017.

Sed felices, hermosos y hermosas.
:)