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martes, 25 de junio de 2013

Y del campo...a la final!

Ahora sí, nuestra receta finalista:)
Rollo Loco "Delicias del campo"


¡Con ella nos vamos a La Gran Final! Si nos pondremos redondos como una tapa negra..eso lo sabremos entre el 26 y el 28 de junio...Qué nervios!
Sin enrollarme más, la cito fielmente:

Ingredientes para el rollo:
Resultados de la votación
- Pan de molde sin corteza (sino, se la cortamos nosotr@s mism@s).
- Paté a las finas hierbas.

Ingredientes para la salsa de yogur:

- Orégano.
- Albahaca.
- Romero.
- Tomillo.
- Perejil.
- Pimienta.
- Yogur.
- Limón (del que haremos zumo).
- Aceite.
- Sal.
Dificultad: Fácil
Tiempo: 10 minutos.

Elaboración:

Primero. Untamos en una rebanada de pan de molde el paté a las finas hierbas. Luego lo metemos en nuestro “Rollo Loco” y hacemos el sándwich enrollado.

Segundo. Ahora, lo cubriremos con papel de aluminio y lo meteremos en el horno a 150º, previamente precalentado, durante unos 5 minutos. No queremos que se tueste, simplemente que la miga del pan se endurezca.


Tercero. Mientras se calienta, vamos haciendo la salsa. Cogemos el yogur natural y le quitamos todo el exceso de líquido. Le añadimos unas cucharadas de zumo de limón, una cucharada de aceite, sal, pimienta y el resto de las especias. Lo mezclamos todo con unas varillas hasta que quede bien homogéneo.


Cuarto. Sacamos nuestro sándwich enrollado del horno y le quitamos el papel de aluminio. Lo partimos en rebanadas (quedando una forma de caracola) y ponemos las rebanadas en un plato, bandeja, como prefiráis.


Quinto. A continuación, cogemos la salsa y la metemos en una manga pastelera o en su defecto con una simple cucharilla de café. Ponemos un poco de salsa encima de la rebanada (de la forma que sea, aquí tenéis que hacer uso de vuestra imaginación), y espolvoreamos con un sucedáneo de las especias usadas. Muy poquito, como una pizca de ellas, simplemente para darle color.


Y ¡violá!, de esta forma conseguimos unos canapés muy sencillos de hacer, y que encantará a los invitados por todo esa textura aromática, que seguro que les recordará a las campiñas primaverales.
A mi me huele a campo...y a gloria:)
☺ Deditos-cruzados 

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viernes, 8 de junio de 2012

Super super batido

  De pequeña, recuerdo, un día pregunté a mi abuela "¿Qué significa 'super'?". Ahora me pregunto en qué momento se nos pegó a la lengua. Cuándo nos acostumbramos a abreviar el entusiasmo en una sola palabra o a entusiasmarnos con sólo decirla. Este es mi reto ligüístico: a partir de ahora, no decir más "super". Ni "super"-adjetivos, ni "super"-sustantivos, ni "super"-prefijos. 
¡Esta terrible adicción aniquiladora de palabras será super-ada! :)
Los árandanos son, en este caso, un pequeño añadido estético...en mi batido sólo había fresas, frambuesas y moras:)
Ingredientes
(para dos batidos mini o para uno sup... XXL :-)

200gr frutos del bosque
1 cucharada colmada de azúcar (o al gusto)
1 yogur natural
2 paquetes de azúcar vainillada
(o 1 cucharadita de esencia de vainilla)
un chorrito de nata líquida para montar
1 plátano

  Sueño con un radiante futuro en el que seré dueña de una (super)nevera, rosa, cuyo interior esté ocupado exclusivamente por fresas frescas. Todos los días, todo el año, siempre, ¡cada vez! 
  Rosa, sí. Porque el rosa está muy desprestigiado, y no es justo.

  Super, porque es lo que "super" s i g n i f i c a, según el diccionario: 'Que sobresale entre lo demás por ser estupendo o muy bueno', 'Superior, magnífico o muy completo'. 

  Pocos batidos pueden presumir de características como estas :) 

:* 

Glup ..¡Que comience el reto!

sábado, 13 de agosto de 2011

Dos huevos

..y un yogur. 
¡El Cartoon ha vuelto!

Han sido unos meses de lo más impredecibles. Han ocurrido cosas, casas y personas, y muchos días de trabajo; algunos dibujos y algunas hojas en la basura, cuatro maletas, varios cafés de madrugada y un verano que empieza ahora a ser soleado. Sí, también un blog, metido en el trastero, en su pequeña caja - que también estuvo de mudanza pero no está olvidado. Ni ha perdido el apetito, ni su entusiasmo, ni su optimismo:) 
En este tiempo, sea por los cambios o porque tenía hasta la última cazuela precintada en una caja de cartón, he recordado las recetas más sencillas que me solían gustar y junto con ellas he recuperado lo que, entre experimentos y platos de presentación impecable, había empezado a dajar de lado: la funcionalidad. Y es que, la comida sirve para saciar el hambre. Y si el hambre os pone de mal humor como a mí, entonces la comida también funciona como botón del buen humor. He descubierto (¡ahora!) que cuanto más rápido está lista una receta, mi porcentaje de felicidad aumenta; que cuantos menos ingredientes incluye una comida rica, más gloriosa me sabe porque más increíble resulta..y que, cuando se unen los dos factores en un plato, me siento sinceramente orgullosa de lo que mis manos han creado:-) Y mi nariz se vuelve presumida.. Eso se sentía al mezclar agua, harina y azúcar en los tiempos en los que aún no llegaba a la encimera de la cocina. Es por esa sensación por lo que me gusta cocinar. 

Los huevos son uno de los grandes y más funcionales ingredientes. Funcionan para subir el autoestima, para experimentar y para solucionar un estómago vacío en menos de 10 minutos. Y eso, sin meternos en connotaciones semánticas. 
Esto me lo preparó una tarde de primavera el Pa para quitarme los malos humores y desde entonces es mi forma favorita de huevos (bueno, después de los huevos con harina con azúcar con leche..lo que se llama crêpes, vaya). Y lo recordé el otro día con el video de Puño que empezaba con una receta igual de pequeñita y que explicaba muy bien el por qué de hacer estas sencillas cosas como dibujar o cocinar, o el cómo somos los que estamos al otro extremo del lápiz, entre otras cosas. Pues eso, cuanto menos - más.
Aquí va mi revuelto favorito. No seais escépticos, está como para dar besos a quien lo haya preparado:) (a mí:)


¡Os echaba de menos!
:*

miércoles, 25 de agosto de 2010

Kurabíiki. Un dulce verano.

¡Y aquí estamos de nuevo! Vuela el tiempo en verano, y cuanto más dulce,  antes se nos quiere volar. Por aquí, por el Cartoon, ha sido un verano diferente y de lo más optimista y así se merecía una receta, con el mismo espíritu. Esta vez quería compartir con vosotros algo dulce que la mayoría no conoceréis, puesto que llega desde lejos. Esta receta suele representar un recuerdo inseparable de la infancia..al menos para los que se vuelven ligeramente sentimentales a ratos:), y dejan que un sencillo aroma a azúcar tostado les cierre los ojos y les lleve a un tiempo y un alrededor que sólo puede ser imaginado. Les hace sonreír entonces, a los recuerdos, y volver. Porque es sólo un instante de sensación. Igual que la música.
Los aromas de la cocina son todopoderosos, creo firmemente en eso. Y no porque lo diga la peli de Ratatouille:)Ahm, ahm. Dicho esto, amigos bloggeros, me pongo seria y os presento: las Kurabíiki. Desayunimerienda favorita mía.


Ingredientes:
5 huevos + 1
1 taza de azúcar (o taza y media, para más golosos)
1 taza de yogur
1 cucharadita (de té) de bicarbonato
3/4 taza de aceite de girasol
vainilla
ralladura de 1 limón pequeño
harina(a ojo)

Tan simple como: 1. Batir los 5 huevos con el azúcar 2. Batir el yogur con el bicarbonato y añadirlo a los huevos, batir de nuevo 3. Añadir el aceite y la ralladura de limón, mezclar 4. Tamizar la harina5. Añadir una taza y mezclar bien, añadir otra, mezclar..hasta que ya no pueda removerse y sea necesario amasar
6. Volcar la masa sobre una superficie enharinada e ir amasando poco a poco y añadiendo más harina, con cuidado, hasta obtener una masa que no sea demasiado blanda.
En este caso, si queda una masa algo dura no pasa nada, por eso es una receta perfecta para aquellos que no se entiendan muy bien con masas:) Y si queda blanda, me imagino que simplemente costará más manejarla después 
7. Una vez lista, dejarla reposar un rato (15 minutos son suficientes), cubierta con un paño. 
8. Batir la yema del huevo restante (también se puede usar la clara en vez de la yema) en un bol. Y en otro, echar un poco de azúcar.
9. Pasado el rato de reposo, hacer bolitas a partir de la masa. De un tamaño aproximado de una pelota de tenis. Tal vez un pelín más pequeñas. O como si fuera el tamaño de una magdalena, por ejemplo. Qué difícil es describir un tamaño a veces, vaya.
10. Eso, una vez hechas las bolitas de masa, mojar la parte superior de cada una primero en la yema batida y después, en el azúcar. El azúcar se queda pegado a la yema y luego se queda tostadito, crujiente y muy muyyy rico. Y eso que no soy de los que mastican terrones de azúcar en su tiempo libre, no.
Si os apetece, podéis añadir al azúcar nueces molidas o picadas.
11. Ir colocando en una fuente engrasada y enharinada y hornear a 180ºC en torno a 1 hora. Tal vez menos. Hoy en día no sabe uno qué tiempo decir...con los hornos supersónicos. 

Completado el paso 11, se abre un tenso paréntesis de espera...que os parecerá infinito, sobre todo cuando se empiece a percibir el olorcito dulce de la tentación..Será duro, os lo advierto.. pero creedme, merecerá la pena aguantar. Un consejo: al sacar las kurabíiki del horno, por mucho que os cueste, controlad las emociones...esperad 10 minutos, por favor, que esto es peor que una patata caliente:)
...

Bienvenidos a todos los que hayáis disfrutado de unas vacaciones más o menos lejanas. Y que disfrutéis, los que las comencéis ahora y los que las reservéis para otro día del año:) Os dejo aquí, con este post azucarado, un trocito de optimismo y de inspiración. El resto está en vuestra cocina:)

*

miércoles, 22 de abril de 2009

Memorias del Bicarbonato. Y Panecitos.

Hoy era el turno de los panecillos de bicarbonato.

lo cual, sin querer, hizo retroceder a mi memoria culinaria... y recordar el primer enfrentamiento doloroso con los fallos ortográficos. Y con sus, aún más dolorosas posibles consecuencias ...irreversibles.
Con 11 años, mi fé inocente e incondicional en los libros de cocina fue exterminada sin piedad y para el resto de los tiempos. Primera lección vital.. si se lee un párrafo que diga: "...y añada entonces DoS cucharadas s o p e r a s de bicarbonato de sodio ..." ...coja el párrafo y destrúyalo con el primer medio disponible.

(O: siga las intrucciónes... y después observe atentamente la evolución en el rostro de sus comensales. Eso, hay que reconocer, fue muy divertido.)

Fin de la lección. Para incrédulos cartooncookeros.
...

Panecitos para días vagos:


500gr harina
2 yogures naturales (250gr)
1 huevo
1 cucharita(de té) de sal
1 cucharita(de té) de bicarbonato de sodio
mantequilla (unos 20gr)
Precalentar el horno a 190º 1.tamizar la harina 2.hacer un hoyito en el medio (¿se escribe así?) 3.romper dentro el huevo entero 4. la sal (se puede mezclar antes, con la harina) 5. y el yogur, donde previamente se haya añadido la cucharadita de bicarbonato, batiendo hasta que empiece a "montarse" y a formar burbujitas (si se baten en el mismo envase del yogur, probablemente rebose, así que lo mejor es hacerlo encima del bol) 6. Ir formando la masa, empezando desde el centro y añadiendo de poco en poco la harina de alrededor. Puede que sobre algo de harina. Debe quedar una masa no muy dura. 7. Dividirla en dos o tres bolitas, hacer un hueco en el centro con el dedo y (8) añadir una pequeña nuez da mantequilla (o no tan pequeña). Hornear unos 15 minutos aproximadamente, o hasta que se doren. Y servir los panecitos calientes...